En el mercado de trabajo las personas con un mayor nivel de formación cuentan con más posibilidades de acceso al mercado laboral. Los datos mostrados por la EPA, reflejan que el nivel de formación y de cualificación que se alcanza influye de forma determinante en las oportunidades de conseguir un empleo.
Un claro ejemplo de esta afirmación es Aragón. Con una tasa de paro conjunta del 11,90%, un 22,33% de los parados corresponde a personas con Educación primaria o inferior y un 7,81% acreditan un nivel de estudios de enseñanza superior, datos proporcionados por la Encuesta de Población Activa.
Con los datos actuales y de cara a mejorar el nivel formativo, una vía eficiente y accesible para toda la población es la FP. En España está integrada por dos sistemas. El sistema de Formación Profesional Reglada y el Sistema de Formación para el Empleo. Este último, tiene por finalidad impulsar y realizar una formación que contribuya al desarrollo personal y profesional de las personas trabajadoras
Con este panorama actual, el Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés de empleo (INAEM), ha puesto en marcha iniciativas formativas que cuentan con una inversión de alrededor de los 30 millones de euros. Se pretende que el alcance de estas medidas llegue para dar un empleo a más de 30.000 trabajadores. Estos cursos ofertados, están vinculados a la obtención de certificados de profesionalidad completos, módulos formativos parciales o acciones formativas no vinculadas a la obtención de certificados.
La formación se lleva a cabo teniendo en cuenta las necesidades observadas y apoyando a las empresas en las áreas que tienen un déficit de capital humano. Al mismo tiempo, los trabajadores mejoran sus competencias y habilidades para el desempeño del puesto.
Para las personas con discapacidad o más vulnerables se cuenta con un plan de becas que próximamente será convocado por el propio gobierno Aragonés.



