
La formación online ha venido para quedarse. Cierto es, que si ya era un medio utilizado por mucha gente para iniciar, profundizar o aumentar su formación, el confinamiento así lo ha reafirmado. Conceptos como el e-learning o la formación online se han metido en nuestras vidas y ya los hemos interiorizado. El hecho de pasar tantas horas en casa, sumado a la inquietud por seguir aprendiendo, contribuyó a que muchas plataformas incrementaran la demanda (Zoom, Skype,…) o que otros medios para la enseñanza se reconvirtieran (Lives, Webinars,…).
Según diversos estudios sobre esta materia, las inscripciones a cursos online han tenido un crecimiento exponencial de un 425%. Esto implica, un efecto dominó evidente, ya que a más demanda, mayor oferta formativa (con una subida del 55%) lo que conlleva una importante apuesta por las plataformas digitales (subida del 80%).
Muchas personas siguen siendo reticentes a este tipo de enseñanza, al igual que existen personas que continúan enviando SMS, es una cuestión de renovarse o morir. Las excusas ya no existen, con una conexión a internet y un ordenador puedes llegar a tener una formación igual de buena que la de aquellos que acceden a los mejores centros de estudio del mundo. El contacto con el tutor es claro y preciso, la disponibilidad a los materiales muy accesible y el campus o aula virtual muy intuitiva.
Como dicen los expertos, los datos no mienten. Tras esta vorágine de la formación online, la pregunta que debemos realizarnos es, ¿Realmente no tengo tiempo para formarme?
Los cursos online son una clara respuesta, ya que conllevan una serie de ventajas respecto a la formación tradicional, tales como la posibilidad de consumir recursos teniendo en cuenta nuestra disponibilidad horaria, poder adaptarlos a nuestro día a día, no tener interrupciones generadas por otros alumnos mientras estudiamos o también el poder acceder a foros diferenciados por temáticas dentro de las plataformas. Todo ello hace que las secuencias de intervenciones sean mucho más ordenadas, sin contar con la actualización constante de los contenidos, lo que nos permite estar al tanto en todo momento de los planes de estudio y el considerable ahorro de costes y de tiempos.




